sacar los gases a un bebé

Las mejores posturas para sacar los gases a un bebé

Los primeros meses de vida de un recién nacido están llenos de momentos tiernos, pero también de pequeñas inquietudes cotidianas. Una de las más comunes es el malestar que causan los gases. Conocer las posturas para sacar los gases a un bebé puede marcar la diferencia entre una tarde de llantos y una siesta tranquila.
Según Healthy Children, la web de la Academia Americana de Pediatría, aplicar correctamente estas técnicas ayuda a reducir el malestar digestivo y a mejorar el descanso del bebé.


¿Por qué se acumulan gases en los bebés?

Durante las primeras semanas, el sistema digestivo del bebé aún está madurando. Eso significa que su intestino y su capacidad para expulsar el aire ingerido no funcionan igual que en los adultos. Los gases se acumulan principalmente porque:

  • Al succionar del pecho o del biberón, el bebé traga aire.

  • Puede tener una técnica de amamantamiento poco eficiente o usar una tetina inadecuada.

  • Llora con intensidad, lo que hace que también entre aire en el estómago.

  • Su flora intestinal todavía no está completamente desarrollada.

Este aire atrapado genera presión abdominal, molestias y llanto inconsolable. En nuestra unidad de pediatría general solemos explicar a las familias que estas situaciones son normales y que se resuelven con el tiempo y la práctica de algunos hábitos sencillos.


¿Cuándo conviene usar una postura para ayudarle?

No todos los bebés necesitan ayuda tras cada toma, pero sí conviene hacerlo cuando observas señales como:

  • Piernas encogidas hacia el abdomen o movimientos de “bicicleta”.

  • Barriguita hinchada o tensa.

  • Irritabilidad o llanto después de comer.

  • Dificultad para dormirse tras la toma.

En esos casos, aplicar las posturas para sacar los gases a un bebé puede aliviar el malestar rápidamente. No se trata de forzar el eructo, sino de facilitar que el aire suba de forma natural. Si después de varios minutos no expulsa el gas pero está tranquilo, no es necesario insistir más.


Las mejores posturas para sacar los gases a un bebé

1. Sobre el hombro

Es la postura más clásica y una de las más efectivas.
Sujeta al bebé contra tu pecho, de forma que su barbilla repose sobre tu hombro. Su cuerpo debe estar vertical y su cabeza ligeramente elevada. Con una mano sostiene su espalda y con la otra da suaves palmaditas o realiza movimientos circulares.

💡 Consejo: Coloca una muselina sobre tu hombro, por si el bebé regurgita un poco. Esta postura permite que el aire suba con facilidad y suele ser muy eficaz tras cada toma.


2. Sentado sobre tus piernas

Ideal cuando el bebé ya tiene algo de control en el cuello (a partir del primer mes).
Siéntalo sobre tus muslos, inclinado hacia delante, con una mano sujeta su pecho y barbilla —sin presionar—, y con la otra haz movimientos suaves en la espalda.

Esta postura es cómoda para el adulto y evita que el bebé se doble sobre sí mismo. Además, mejora la digestión y previene el reflujo.


3. Boca abajo sobre tu antebrazo

Coloca al bebé boca abajo sobre tu antebrazo, con la cabeza girada de lado y ligeramente más alta que su abdomen. Su barriga quedará apoyada sobre tu brazo, y la ligera presión ayuda a expulsar el aire.

Puedes caminar un poco mientras mantienes esta posición o dar palmaditas suaves en la espalda. Es una postura que muchos bebés disfrutan porque les resulta calmante.


4. Boca abajo sobre tus piernas

Sienta al bebé sobre tus muslos y colócalo boca abajo, apoyando su barriga en una pierna y su cabeza en la otra. Esta posición ejerce una leve presión abdominal y favorece la expulsión de gases intestinales.

Asegúrate de que su cabeza queda girada de lado y que respira con normalidad. Es muy útil también para aliviar episodios de cólico del lactante.


5. Ejercicio de “bicicleta” con las piernas

Tumbado boca arriba, mueve sus piernas suavemente hacia el abdomen, alternando como si pedalease una bicicleta. Este ejercicio estimula el tránsito intestinal y ayuda a liberar gases atrapados en la parte baja del intestino.

Puedes combinarlo con un masaje abdominal suave, siempre en el sentido de las agujas del reloj. En nuestra consulta de pediatría del recién nacido enseñamos a los padres a realizar este movimiento de forma segura y relajada.


Consejos de seguridad durante las posturas

  • Sostén siempre la cabeza y el cuello del bebé, especialmente si tiene menos de dos meses.

  • Evita presionar el abdomen o realizar movimientos bruscos.

  • Si no eructa tras 3 o 4 minutos, cambia de postura o deja que descanse.

  • No realices estas técnicas justo después de que haya vomitado.

  • Observa si hay signos de incomodidad o dolor. En ese caso, suspende el intento y consúltalo con tu pediatra.

Estas pautas son seguras y efectivas, pero en bebés prematuros o con reflujo gastroesofágico diagnosticado, conviene preguntar primero al especialista antes de aplicarlas.


Cómo prevenir la acumulación de gases

Además de usar las posturas adecuadas, hay medidas que ayudan a reducir la formación de gases:

  • Asegúrate de que el bebé agarra bien el pecho o la tetina.

  • Evita que trague aire: mantén el biberón inclinado y la tetina siempre llena de leche.

  • Haz pequeñas pausas durante la toma para que eructe antes de continuar.

  • Tras la comida, mantenlo semiincorporado unos minutos.

  • Masajes suaves y porteo ergonómico también pueden mejorar la digestión.

Una revisión periódica en nuestra consulta de lactancia puede ayudarte a ajustar la postura de alimentación y evitar molestias innecesarias.


Experiencia real: el caso de Leo

“Cuando nació Leo, lloraba mucho después de comer. Pensábamos que era hambre o sueño, hasta que la pediatra nos explicó que probablemente eran gases. Aprendimos la postura del antebrazo y fue un cambio total. En cuestión de segundos se relajaba y eructaba sin esfuerzo. Ahora, después de cada toma, hacemos el ritual del hombro o la bicicleta. Lo que más me tranquiliza es saber cómo ayudarle sin ponerme nerviosa.”

Este tipo de experiencias son comunes y reflejan la importancia de acompañar a las familias en cada etapa, algo que forma parte de la filosofía de la Unidad de Pediatría del Hospital Ruber Internacional.


La Dra. M.ª Cristina Puente Sánchez te muestra cómo hacerlo

En el siguiente vídeo, la Dra. M.ª Cristina Puente Sánchez, especialista en pediatría del Hospital Ruber Internacional, explica de manera visual cómo realizar correctamente las posturas para sacar los gases a un bebé.
Su demostración incluye consejos prácticos sobre cómo sostener al recién nacido, cuánto tiempo mantener cada postura y en qué momento del día es más recomendable hacerlo.

🎥 A continuación podrás ver el vídeo completo dentro de este artículo.


Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto tiempo debo intentar sacar los gases a mi bebé?

Lo ideal es hacerlo después de cada toma, o incluso durante, si notas que succiona con dificultad. En tomas largas, una pequeña pausa intermedia suele ayudar.

¿Cuánto tiempo debo mantener al bebé en posición para eructar?

Entre 3 y 5 minutos es suficiente. Si no eructa pero está tranquilo, no es necesario seguir insistiendo.

¿Puedo aplicar estas posturas si mi bebé tiene reflujo?

Sí, pero con cuidado. En esos casos, evita la posición completamente horizontal y mantenlo siempre con el tronco ligeramente elevado.

¿Qué hago si ninguna postura funciona?

Prueba en otro momento del día, asegúrate de que no hay exceso de leche o aire en la tetina, y consulta con tu pediatra si la molestia es persistente.

¿A qué edad dejan de necesitar ayuda para expulsar los gases?

Generalmente hacia los 4-6 meses, cuando el sistema digestivo madura. A partir de entonces, los gases disminuyen notablemente.

¿Cómo diferencio gases de cólicos del lactante?

El cólico se caracteriza por llantos intensos y prolongados, normalmente a la misma hora del día, mientras que los gases provocan malestar puntual que mejora al eructar o liberar aire.


Cuidar su bienestar empieza por gestos sencillos

Saber cómo colocar al bebé, darle tiempo y mantener la calma son las claves para aliviar su malestar. Las posturas para sacar los gases a un bebé no solo facilitan su digestión, también fortalecen el vínculo afectivo en los primeros meses de vida.

En la Unidad de Pediatría Ruber Internacional, acompañamos a las familias en este proceso con atención personalizada, consultas de lactancia y seguimiento del recién nacido.

📍 Hospital Ruber Internacional, C/ de La Masó, 38, 28034 Madrid

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cólicos del bebé

Cómo aliviar los cólicos del bebé: consejos prácticos para padres

Los cólicos del lactante son una de las principales preocupaciones de los padres durante los primeros meses de vida. Ver a un bebé llorar sin consuelo puede resultar angustiante, pero conocer las causas y estrategias adecuadas ayuda a aliviar el malestar tanto del pequeño como de la familia. Según la Academia Americana de Pediatría, los cólicos no son una enfermedad, sino un proceso madurativo del sistema digestivo que suele resolverse de forma natural con el tiempo.

En este artículo te explicamos cómo calmar a tu bebé ante un cólico, qué señales debes observar y qué hábitos sencillos puedes aplicar en casa.


¿Qué es el cólico del lactante?

El cólico del lactante es un episodio de llanto intenso y prolongado que aparece en bebés sanos, generalmente entre las dos semanas y los cuatro meses de vida. Suele ocurrir por la tarde o al final del día, sin una causa aparente, y puede durar entre 30 minutos y 3 horas.

En la Unidad de Pediatría Ruber Internacional explicamos a las familias que el cólico no indica un problema grave: se trata de una respuesta natural del cuerpo del bebé ante un sistema digestivo todavía inmaduro.


Síntomas característicos del cólico

Aunque cada bebé es diferente, hay señales que ayudan a identificarlo:

  • Llanto inconsolable que se repite varios días a la semana.

  • Piernas encogidas hacia el abdomen y puños cerrados.

  • Cara enrojecida y expresión de dolor.

  • Abdomen tenso o hinchado.

  • Dificultad para conciliar el sueño.

Los pediatras utilizan la conocida “regla del tres”: llanto más de 3 horas al día, durante más de 3 días a la semana, durante más de 3 semanas. Si tu bebé cumple este patrón, probablemente se trate de un cólico del lactante.


Causas más frecuentes

Aunque no existe una única causa, los especialistas coinciden en varios factores que pueden influir:

Inmadurez del sistema digestivo

El aparato digestivo del recién nacido aún no produce todas las enzimas necesarias, lo que provoca fermentaciones que generan gases y malestar abdominal.

Tragar aire durante la toma

Una succión rápida o incorrecta (tanto en lactancia materna como en biberón) puede hacer que el bebé trague aire, aumentando la presión intestinal.

Estímulos excesivos

Demasiado ruido, luz o movimiento pueden alterar el ritmo del bebé, especialmente si está cansado. Su sistema nervioso todavía no sabe regular bien los estímulos.

Factores emocionales

El estrés o la tensión de los padres también pueden influir. Los bebés perciben el entorno emocional y pueden reaccionar con mayor irritabilidad.

Intolerancia o alergia alimentaria

En casos muy poco frecuentes, el cólico puede estar relacionado con intolerancia a la proteína de la leche de vaca o sensibilidad a ciertos alimentos ingeridos por la madre lactante.


Qué hacer cuando tu bebé tiene cólico

El llanto del cólico puede ser desesperante, pero la clave está en mantener la calma y ofrecer contacto y seguridad. Aquí te explicamos cómo actuar paso a paso.

1. Sujétalo y háblale con calma

El contacto piel con piel transmite seguridad y ayuda a regular el ritmo cardíaco y respiratorio del bebé. Sosténlo contra tu pecho, muévelo suavemente o camina despacio por la habitación.

2. Usa el balanceo o el movimiento rítmico

El movimiento constante y suave recuerda al entorno del útero materno y puede calmar el llanto. Puedes mecerlo en brazos, en una hamaca o en el cochecito.

3. Prueba las posturas para aliviar el malestar

Algunas posturas para sacar los gases a un bebé también resultan efectivas durante los cólicos:

  • Colócalo boca abajo sobre tu antebrazo.

  • Siéntalo sobre tus piernas, inclinado hacia delante.

  • Apóyalo sobre tu pecho en posición vertical.

Estas posturas reducen la presión abdominal y facilitan la expulsión de aire.

4. Masaje abdominal suave

Realiza círculos lentos con la palma de la mano en el sentido de las agujas del reloj. Este movimiento estimula el tránsito intestinal. En nuestra consulta de pediatría del recién nacido enseñamos a las familias a hacerlo con seguridad.

5. Ambiente tranquilo

Apaga luces intensas, reduce ruidos y evita interrupciones. A veces, bastan unos minutos en un entorno sereno para que el bebé se calme.


Técnicas complementarias recomendadas por pediatras

Porteo ergonómico

Llevar al bebé cerca del cuerpo, en posición vertical y con las piernas abiertas, mejora la digestión y disminuye el llanto.

Baños tibios

El agua templada relaja los músculos abdominales y favorece la expulsión de gases.

Pausas durante la toma

Haz pequeños descansos para permitir eructos antes de que el estómago se llene completamente.

Revisión de la lactancia

En la consulta de lactancia materna podemos ayudarte a revisar la técnica de agarre, la posición del bebé y el tipo de biberón más adecuado.


Cuándo consultar al pediatra

Aunque el cólico suele ser benigno, debes acudir a tu pediatra si observas:

  • Fiebre o vómitos frecuentes.

  • Heces con sangre o mucosidad.

  • Rechazo del alimento.

  • Pérdida de peso o llanto inconsolable todo el día.

El pediatra descartará posibles causas médicas y te orientará con pautas adaptadas al caso de tu bebé.


Lo que no se debe hacer ante un cólico

  • No agitar al bebé para intentar calmarlo.

  • No ofrecer medicación ni infusiones sin indicación médica.

  • No forzar tomas si el bebé no tiene hambre.

  • No perder la paciencia: el llanto no es culpa de nadie.

Mantener la calma y sostenerlo con afecto es, a menudo, la mejor medicina.


La Dra. Mª Cristina Puente Sánchez explica cómo actuar

En el siguiente vídeo, la Dra. M.ª Cristina Puente Sánchez, especialista en Pediatría del Hospital Ruber Internacional, explica de manera práctica cómo calmar a un bebé ante un cólico.
Durante la grabación, muestra las posturas más seguras, los errores más frecuentes y las señales que permiten distinguir un cólico de otros tipos de llanto.

🎥 Puedes ver el vídeo completo a continuación dentro de este artículo.

 


Preguntas frecuentes

¿A qué edad comienzan y terminan los cólicos?

Suelen aparecer entre las 2 y 3 semanas de vida y desaparecer hacia los 4 o 5 meses, cuando el sistema digestivo madura.

¿Los cólicos afectan al sueño del bebé?

Sí, los cólicos interrumpen el descanso. Por eso, mantener rutinas tranquilas antes de dormir ayuda a reducir su aparición.

¿Influye la alimentación de la madre?

En la mayoría de los casos, no. Sin embargo, si notas relación entre tu dieta y los síntomas del bebé, consulta con tu pediatra.

¿Los probióticos ayudan?

Algunos estudios sugieren que pueden mejorar la flora intestinal del lactante, pero deben usarse solo bajo indicación médica.

¿Cuánto tiempo puede durar un episodio de cólico?

Cada crisis puede durar de 30 minutos a 3 horas. El llanto suele disminuir tras liberar los gases o dormirse.


Cuidar con calma y comprensión

Saber cómo calmar a tu bebé ante un cólico es una de las habilidades más útiles para los primeros meses de crianza. No hay fórmulas mágicas, pero sí acompañamiento, observación y paciencia.

En la Unidad de Pediatría Ruber Internacional, ofrecemos atención personalizada a cada familia, con un equipo especializado en lactancia, desarrollo y bienestar infantil.

 

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montar la habitación de bebé

Todo lo que hay de saber para montar la habitación de tu bebé

Crear el nido perfecto para el bebé que está a punto de llegar es uno de los momentos más ilusionantes para una pareja. Ante la gran aventura de ser padres por primera vez, surgen dudas y preguntas que sólo un experto puede contestar. ¿Qué temperatura ha de tener la estancia? ¿Cómo debe de ser la iluminación ideal? ¿Qué objetos necesito y de cuáles debo prescindir? María Cristina Puente Sánchez, pediatra adjunto de la Unidad de Pediatría y Adolescencia del Hospital Ruber Internacional de Madrid, nos explica qué aspectos hay que tener en cuenta para montar una habitación en la que todo esté bajo control.