Suelo pélvico infantil: enuresis, estreñimiento y control de esfínteres en niños
Los niños también tienen suelo pélvico y, al igual que ocurre en los adultos, participa en funciones tan importantes como hacer pis, hacer caca y mantener la continencia. Sin embargo, durante la infancia estas funciones todavía se están desarrollando y madurando.
Escapes de pis, estreñimiento, manchas de caca en la ropa interior, urgencia para llegar al baño o dificultades persistentes en el control de esfínteres son situaciones relativamente frecuentes en la infancia. En algunos niños forman parte de su proceso madurativo; en otros conviene estudiar qué puede estar interfiriendo.
La fisioterapia de suelo pélvico pediátrico puede formar parte de esa valoración y tratamiento, siempre adaptándose a la edad del niño y trabajando de forma coordinada con pediatría y, cuando es necesario, con nefrología, urología, gastroenterología, psicología u otras especialidades.
En la Unidad de Pediatría y Adolescencia del Hospital Ruber Internacional abordamos estos problemas desde una perspectiva multidisciplinar.
¿Qué es el suelo pélvico infantil?
El suelo pélvico es el conjunto de músculos y tejidos situados en la parte inferior de la pelvis.
Entre sus funciones se encuentra participar en el funcionamiento de la vejiga y el intestino y colaborar en los mecanismos que permiten almacenar y eliminar correctamente la orina y las heces.
Pero el control de esfínteres no depende únicamente de unos músculos.
Para que un niño pueda reconocer que su vejiga está llena, llegar al baño, relajarse y realizar una micción adecuada deben coordinarse diferentes procesos:
- vejiga;
- intestino
- sistema nervioso;
- musculatura abdominal;
- respiración;
- suelo pélvico;
- percepción de las señales corporales;
- hábitos y rutinas.
Por eso, ante una dificultad persistente, no siempre basta con decirle al niño que vaya más veces al baño o que “aguante”.
Hay que comprender qué está ocurriendo en ese niño concreto.
¿Qué problemas pueden estar relacionados con el suelo pélvico en los niños?
Las dificultades pueden manifestarse de formas muy diferentes.
Algunos de los motivos de consulta más habituales son:
- escapes de pis durante el día;
- enuresis nocturna;
- urgencia para llegar al baño;
- aumento o disminución de la frecuencia miccional;
- dificultad para vaciar correctamente la vejiga;
- estreñimiento;
- retención de heces;
- dolor al hacer caca;
- encopresis o manchas de heces en la ropa interior;
- dificultad persistente en el proceso de control de esfínteres.
La presencia de uno de estos síntomas no significa necesariamente que exista un problema del suelo pélvico.
La valoración pediátrica es importante para determinar si existen otros factores médicos que deban estudiarse.
Enuresis infantil: cuando el niño sigue mojando la cama
La enuresis nocturna es la pérdida involuntaria de orina durante el sueño en niños que ya han alcanzado una edad en la que se espera habitualmente continencia nocturna.
Las guías europeas de urología pediátrica sitúan la definición clínica a partir de los 5 años y recuerdan que su origen suele ser multifactorial.
Es importante diferenciar entre un niño que únicamente moja la cama por la noche y otro que además presenta:
- escapes durante el día;
- urgencia;
- mucha frecuencia para ir al baño;
- dificultad para iniciar la micción;
- infecciones urinarias;
- estreñimiento;
- alteraciones en el chorro de orina.
Esta diferencia cambia la valoración y el abordaje.
Por este motivo, ante una enuresis persistente, especialmente cuando existen otros síntomas asociados, es recomendable realizar una valoración sanitaria.
Escapes de pis durante el día y urgencia para llegar al baño
Algunos niños aparentemente han adquirido el control de esfínteres pero continúan mojando ocasionalmente la ropa interior.
Otros aguantan durante muchas horas y de repente necesitan ir al baño de forma urgente.
También podemos observar niños que:
- cruzan las piernas para contener el pis;
- se mueven continuamente cuando tienen ganas;
- van al baño demasiadas veces;
- van muy pocas;
- hacen pis con mucha prisa;
- no se sientan de forma relajada;
- no parecen reconocer la necesidad de ir al baño hasta el último momento.
Las alteraciones funcionales del tracto urinario inferior durante el día pueden aparecer asociadas al estreñimiento y requieren una valoración individualizada. Las guías europeas recomiendan estudiar conjuntamente los hábitos de micción, bebida e intestino.
Estreñimiento infantil: vejiga e intestino están muy cerca
Uno de los aspectos más importantes cuando valoramos problemas de pis es preguntar también cómo hace caca el niño.
Vejiga e intestino comparten espacio dentro de la pelvis y su funcionamiento puede influirse mutuamente.
El estreñimiento infantil no significa únicamente hacer caca pocas veces.
Un niño puede evacuar casi todos los días y presentar:
- heces muy duras;
- deposiciones excesivamente grandes;
- dolor;
- dificultad para expulsarlas;
- conductas de retención;
- sensación de evacuación incompleta.
La Unidad de Pediatría del Hospital Ruber Internacional dispone de información específica sobre estreñimiento infantil y su valoración pediátrica.
Cuando el estreñimiento convive con escapes urinarios o dificultades en el control de esfínteres, conviene valorar ambos problemas conjuntamente.
Encopresis y manchas de caca en la ropa interior
Encontrar pequeñas o grandes cantidades de heces en la ropa interior de un niño no significa necesariamente que no quiera ir al baño o que sea un problema de conducta.
Una de las posibles situaciones es la presencia de retención de heces y estreñimiento, que puede provocar escapes involuntarios.
Por eso es importante evitar castigos, vergüenza o reproches.
Primero tenemos que comprender por qué está ocurriendo.
La valoración debe tener en cuenta la frecuencia y consistencia de las deposiciones, posibles conductas de retención, dolor, alimentación, hábitos de baño y antecedentes médicos.
El control de esfínteres es un proceso de desarrollo
Dejar el pañal y adquirir el control de esfínteres no ocurre simplemente porque el niño alcance una determinada edad.
El niño necesita aprender progresivamente a:
sentir que su vejiga o intestino están enviando una señal;
reconocer qué significa esa sensación;
y responder de manera adecuada.
Además necesita disponer de las capacidades motoras, cognitivas y emocionales necesarias para participar en todo el proceso de ir al baño.
Por eso dos niños de la misma edad pueden encontrarse en momentos completamente diferentes.
La edad orienta, pero el desarrollo del niño también debe tenerse en cuenta.
¿Qué valora un fisioterapeuta de suelo pélvico pediátrico?
Una valoración pediátrica del suelo pélvico es muy diferente a la que puede realizarse en un adulto.
Debe adaptarse completamente a la edad, comprensión y colaboración del niño.
Entre otros aspectos pueden estudiarse:
- historia miccional y defecatoria;
- frecuencia con la que hace pis;
- frecuencia y características de las deposiciones;
- existencia de escapes;
- urgencia;
- hábitos de hidratación;
- postura en el baño;
- respiración;
- abdomen;
- coordinación muscular;
- movilidad y postura;
- capacidad para percibir determinadas señales corporales.
En muchos casos puede resultar útil realizar durante varios días un diario miccional y defecatorio que permita conocer mejor cómo funciona la vejiga y el intestino del niño.
Dependiendo del caso y de la edad pueden utilizarse herramientas como la ecografía funcional, el biofeedback u otras técnicas no invasivas.
¿Cómo puede ayudar la fisioterapia de suelo pélvico pediátrico?
El tratamiento no consiste simplemente en “fortalecer el suelo pélvico”.
De hecho, algunos niños necesitan aprender a relajarlo y coordinarlo correctamente más que aumentar su fuerza.
Dependiendo del problema, el abordaje puede incluir:
- educación adaptada al niño y a la familia;
- hábitos miccionales y defecatorios;
- mejora de la postura en el inodoro;
- trabajo respiratorio;
- coordinación abdominal y pélvica;
- conciencia corporal;
- ejercicio terapéutico;
- biofeedback;
- terapia manual cuando esté indicada;
- neuromodulación no invasiva en casos seleccionados.
El tratamiento debe individualizarse y formar parte de un plan coordinado con el resto del equipo sanitario cuando el caso lo requiera.
La evidencia actual también respalda un abordaje progresivo de las alteraciones urinarias funcionales, comenzando por las intervenciones menos invasivas y teniendo en cuenta conjuntamente vejiga e intestino.
No todos los escapes necesitan fisioterapia
Este punto me parece especialmente importante.
El primer objetivo no es llevar a todos los niños al fisioterapeuta, sino identificar qué necesita cada uno.
Si aparecen dolor al orinar, fiebre, sangre en la orina, sed excesiva, infecciones urinarias recurrentes, alteraciones neurológicas, cambios importantes en el chorro urinario u otros signos de alarma, es necesaria una valoración médica.
Además, determinados problemas como la enuresis nocturna monosintomática tienen tratamientos médicos específicos y establecidos, como la alarma de enuresis o la desmopresina, que deben valorarse con el profesional correspondiente.
La fisioterapia resulta especialmente interesante cuando existen alteraciones funcionales, síntomas diurnos, estreñimiento, problemas de coordinación o cuando forma parte de un abordaje multidisciplinar.
Preguntas frecuentes sobre suelo pélvico infantil
¿Los niños también pueden tener problemas de suelo pélvico?
Sí. Aunque habitualmente asociamos el suelo pélvico a mujeres adultas, los niños también pueden presentar alteraciones relacionadas con la continencia urinaria y fecal, la coordinación muscular y el funcionamiento de vejiga e intestino.
¿A qué edad debería preocuparme si mi hijo moja la cama?
Mojar la cama puede formar parte de la maduración durante los primeros años. Se habla clínicamente de enuresis nocturna a partir de los cinco años. La necesidad de tratamiento dependerá de la edad, frecuencia, repercusión sobre el niño y existencia o no de otros síntomas.
¿El estreñimiento puede provocar escapes de pis?
El estreñimiento y las alteraciones urinarias aparecen conjuntamente con frecuencia durante la infancia. Por eso, cuando existen escapes de pis, es importante preguntar también por el funcionamiento intestinal.
¿Las manchas de caca en el calzoncillo significan que el niño no quiere ir al baño?
No necesariamente. Pueden aparecer, entre otras causas, asociadas a retención y estreñimiento. Es importante estudiar qué está ocurriendo y evitar culpabilizar al niño.
¿Hay que hacer ejercicios de Kegel con los niños?
No de forma sistemática. El problema no siempre es falta de fuerza. En determinados casos puede existir dificultad para relajar o coordinar correctamente la musculatura. El tratamiento debe decidirse después de una valoración.
¿La valoración del suelo pélvico infantil es invasiva?
Habitualmente se utilizan herramientas adaptadas a la edad del niño y se priorizan procedimientos respetuosos y no invasivos. El objetivo es que el niño comprenda lo que hacemos y pueda participar con tranquilidad.
Un abordaje coordinado alrededor del niño
Las dificultades relacionadas con el pis, la caca o el control de esfínteres pueden necesitar la participación de diferentes profesionales.
En la Unidad de Pediatría y Adolescencia del Hospital Ruber Internacional, la fisioterapia pediátrica trabaja dentro de un equipo multidisciplinar que permite coordinar la valoración con pediatría y otras especialidades cuando es necesario.
El objetivo no es tratar únicamente un escape, una vejiga o un suelo pélvico.
El objetivo es comprender qué está ocurriendo en ese niño y decidir qué necesita en cada momento.
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Claudia Bacariza Souto
Fisioterapeuta pediátrica en Hospital Ruber Internacional
Especializada en desarrollo infantil y suelo pélvico pediátrico.