Testículos no descendidos en niños: cuándo preocuparse y cómo se tratan
Los testículos no descendidos, también llamados criptorquidia, son una de las alteraciones genitales más frecuentes en recién nacidos varones. Se produce cuando uno o ambos testículos no han bajado al escroto antes del nacimiento o durante los primeros meses de vida. Según la American Urological Association, la mayoría descienden de forma espontánea en los primeros meses, pero si no lo hacen antes de los 6 meses, se recomienda una valoración por parte de un especialista.
En la Unidad de Pediatría y Adolescencia del Hospital Ruber Internacional, este tipo de casos se evalúan de manera personalizada para identificar la causa, el momento adecuado de intervención y la necesidad de seguimiento a largo plazo.

Qué significa que un niño tenga los testículos no descendidos
Durante el desarrollo fetal, los testículos se forman dentro del abdomen y descienden hacia el escroto poco antes del nacimiento. Cuando este proceso no se completa, el testículo queda situado:
- En la ingle
- En el canal inguinal
- Dentro del abdomen
- O en una posición anómala
Este hallazgo no suele causar dolor, pero sí requiere control médico debido a sus implicaciones en la fertilidad, el desarrollo y el riesgo de torsión testicular.
Diferencia entre testículos no descendidos y testículos retráctiles
Muchos padres confunden ambos términos, pero son situaciones distintas:
Testículos no descendidos (criptorquidia)
- El testículo NO está en el escroto.
- No puede colocarse manualmente sin volver a subir.
- Requiere evaluación y, en ocasiones, cirugía.
Testículos retráctiles
- El testículo sí está en el escroto, pero sube de forma refleja por el músculo cremáster.
- Se considera normal en muchas etapas de la infancia.
- Suele desaparecer en la pubertad.
- No requiere cirugía, solo revisiones periódicas.
Causas de los testículos no descendidos
Aunque en muchos casos no existe una causa clara, los principales factores asociados son:
Prematuridad
Los bebés prematuros tienen mayor riesgo, ya que el descenso testicular ocurre en las últimas semanas de gestación.
Bajo peso al nacer
Los recién nacidos con bajo peso presentan más frecuencia de alteraciones en el descenso.
Alteraciones hormonales
Durante el embarazo, ciertos cambios hormonales pueden interferir en el proceso de descenso testicular.
Problemas anatómicos
Un canal inguinal estrecho o una falta de desarrollo del cordón espermático puede impedir el descenso completo.
Antecedentes familiares
Si el padre tuvo criptorquidia, aumenta la probabilidad en los hijos.

Síntomas y señales para los padres
La criptorquidia suele detectarse al nacer mediante la exploración pediátrica. Aun así, algunas señales pueden llamar la atención:
- Un lado del escroto parece vacío o menos desarrollado.
- Dificultad para palpar uno o ambos testículos.
- Asimetría visual entre ambos lados del escroto.
No suele causar dolor, por lo que es importante no esperar a que aparezca molestia.
Cómo se diagnostican los testículos no descendidos
El diagnóstico suele ser clínico y no invasivo:
Exploración física
El pediatra o especialista palpa el escroto y la ingle para localizar el testículo.
Ecografía (en casos seleccionados)
Ayuda a identificar testículos de localización dudosa.
Laparoscopia diagnóstica
En casos raros, si no se localiza el testículo mediante ecografía, se utiliza como herramienta tanto diagnóstica como terapéutica.
Cuándo deben tratarse los testículos no descendidos
La corrección temprana es clave. Las guías internacionales recomiendan:
- Evaluación a los 3–6 meses de vida
- Cirugía entre los 6 y 12 meses si el testículo no ha descendido espontáneamente
Retrasar el tratamiento más allá de los 18 meses puede aumentar el riesgo de problemas futuros.
Qué riesgos existen si no se corrige la criptorquidia
No descender los testículos puede causar:
Problemas de fertilidad
El testículo necesita estar en el escroto para funcionar a una temperatura adecuada. Si permanece en el abdomen o la ingle, la producción futura de esperma puede verse afectada.
Mayor riesgo de cáncer testicular
Los testículos no descendidos tienen un riesgo ligeramente aumentado de tumor testicular en la vida adulta. La cirugía temprana reduce de forma significativa ese riesgo.
Torsión testicular
La posición anómala facilita que el testículo pueda girar sobre sí mismo, comprometiendo el riego sanguíneo.
Hernia inguinal asociada
El conducto inguinal puede permanecer abierto, favoreciendo la aparición de hernias.
Tratamiento: cómo se corrigen los testículos no descendidos
Orquidopexia (cirugía)
Es el tratamiento de elección. Consiste en localizar el testículo, movilizarlo y fijarlo en el escroto para asegurar su posición.
Ventajas:
- Alta tasa de éxito
- Recuperación rápida
- Muy baja tasa de complicaciones
- Previene problemas futuros de fertilidad y torsión
Tratamiento hormonal (cada vez menos utilizado)
En algunos casos muy seleccionados se utilizan hormonas para estimular el descenso, aunque su eficacia es menor que la cirugía.
Cómo es la recuperación tras la cirugía
La orquidopexia suele ser ambulatoria o con ingreso breve. La mayoría de los niños:
- Tienen molestias leves controladas con analgésicos
- Pueden caminar el mismo día
- Vuelven a su rutina habitual en pocos días
- Deben evitar golpes o presión directa sobre el área durante 1–2 semanas
El equipo realiza revisiones posteriores para asegurar que el testículo mantiene una posición adecuada.

Testimonio de una familia
«Nos avisaron en el hospital de que nuestro hijo tenía un testículo no descendido. Al principio nos preocupamos, pero en Ruber nos explicaron cada paso con mucha claridad. La cirugía fue rápida y la recuperación perfecta. Hoy está completamente bien y nosotros muy tranquilos.»
— Padres de un niño intervenido de criptorquidia
Preguntas frecuentes
¿Es normal que un recién nacido tenga un testículo no descendido?
Sí, es relativamente común, especialmente en prematuros.
¿A qué edad deben estar descendidos ambos testículos?
Idealmente antes de los 6 meses. Si no, debe valorarse intervención.
¿Puede bajar solo después del año?
Es poco probable. Por eso se recomienda cirugía temprana.
¿La criptorquidia duele?
No suele producir dolor.
¿Puede afectar a la fertilidad futura?
Si no se corrige, sí. La cirugía temprana reduce este riesgo.
Si te preocupa la posición de los testículos de tu hijo, podemos ayudarte
La evaluación temprana es clave para un desarrollo saludable. En Pediatría Ruber Internacional contamos con especialistas en urología pediátrica que acompañan a las familias en todo el proceso, desde el diagnóstico hasta el seguimiento tras la cirugía.
Si quieres profundizar en temas directamente relacionados con el trabajo del Daniel Cabezalí, puedes consultar nuestros contenidos especializados sobre riñón dilatado, hipospadias en niños y fimosis infantil, donde se explican de forma clara las causas, el diagnóstico y las opciones de tratamiento habituales en urología pediátrica. Estos artículos están pensados para resolver dudas frecuentes de las familias y ayudar a comprender mejor cada situación clínica desde un enfoque médico riguroso.
📍Hospital Ruber Internacional, C/ de La Masó, 38, 28034 Madrid
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Dr. Daniel Cabezalí Barbancho
Especializado en cirugía pediátrica
